Lo que te encuentras cuando abres el libro
Murdoku no es un sudoku con sangre, aunque el nombre juega con eso. Es una colección de 80 acertijos de lógica con escenarios de crimen como telón de fondo. Cada puzzle te planta una situación, unos sospechosos, unas pistas, y tú tienes que llegar a la solución sin que nadie te lleve de la mano. Perfectamente estructurado, sin florituras.
La primera vez que lo abrí fue en un domingo de lluvia, con el café todavía caliente. Me senté a hacer "uno o dos" y al tercero ya estaba con el bolígrafo encima de la mesa, tachando opciones como si me fuera algo en ello. Eso es buena señal.
A quién le va a gustar y a quién no
Si eres de los que disfrutan con escape rooms, con los puzzles de deducción o simplemente necesitas que tu cabeza haga algo más que scrollear, este libro te va a dar horas de entretenimiento real. También funciona muy bien como regalo para esa persona que "ya tiene de todo".
Ahora, la reserva honesta: no hay dificultad gradual muy marcada entre los acertijos. Algunos me parecieron resolubles en dos minutos y otros me tuvieron dando vueltas bastante más. Si buscas una curva de aprendizaje ordenada, puede desconcertarte un poco.
Para mí, a 16 euros, el precio es razonable para lo que ofrece. No es baratísimo, pero tampoco es un café con leche de aeropuerto. Son 80 retos, da para rato.