Lo que nadie te dice sobre el magnesio barato
Hay una diferencia enorme entre el óxido de magnesio que llevan los suplementos de tres euros y el bisglicinato. El primero apenas se absorbe, te puede sentar mal al estómago y, francamente, tiene un efecto laxante bastante inoportuno. El bisglicinato va unido a glicina, un aminoácido, y el intestino lo trata de otra manera. Entra mejor, molesta menos.
Lo empecé a tomar hace unos meses porque tenía las tardes completamente hundidas. No un cansancio dramático, sino ese estado de funcionar a medio gas que se instala sin que te des cuenta. A la segunda semana noté que dormía de otra manera. Más pesado, más de un tirón. Puede ser efecto placebo, claro, pero con 120 cápsulas a 9,99 euros tampoco estás arriesgando el alquiler.
A quién le encaja y a quién no
Si ya tomas un multivitamínico con magnesio decente, igual no necesitas esto. Y si tienes problemas renales, consulta antes con tu médico, que el magnesio en suplemento no es cosa de improvisar.
Pero si tu dieta no es precisamente un ejemplo de verduras de hoja verde y frutos secos a diario, y encima tienes temporadas de mucho estrés o mala calidad de sueño, aquí hay algo que notar. La dosis de 350mg diaria está bien calibrada, no es de las que te pasan de la raya.
Lo que me parece honesto decir: no es un milagro. Es un suplemento bien formulado, de una marca que tiene buena reputación entre quienes entienden de esto, a un precio que perfectamente puedes mantener mes a mes sin que te duela.