Lo que pasa cuando lo sacas en una cena

La última vez que jugué a Hitster éramos ocho personas con gustos musicales radicalmente distintos. Mi cuñado jura que conoce toda la música de los 80. Mi sobrina no reconoce nada anterior a 2015. Perfectamente, eso es exactamente el caos que busca este juego.

La mecánica es simple: suenas una canción desde la app gratuita, intentas colocarla en tu línea del tiempo antes o después de las que ya tienes. Sin mirar la fecha. Solo por oído y memoria. Y ahí es donde se arma, porque de repente todos opinan, nadie se calla y el que parecía más listo falla estrepitosamente con una canción que sonaba en todos los bares.

A quién le va bien y a quién no tanto

Si buscas algo tranquilo y reflexivo, este no es tu juego. Hitster funciona con ruido, con gente, con ese punto de competencia tonta que hace que una noche normal se alargue dos horas más de lo previsto.

Mi reserva honesta: depende mucho de la app y de la conexión. Si el wifi falla o la música tarda en cargar, el ritmo se rompe. No es un drama, pero conviene saberlo.

Para grupos a partir de cuatro personas que mezclan edades y gustos, a 20 euros es una compra difícil de cuestionar. Para dos personas en casa un martes, quizá no sea el momento.