Lo que tienes entre manos

Esto no es una novela. Conviene dejarlo claro desde el principio porque hay quien lo compra esperando un thriller y se lleva una sorpresa. Es un libro de pasatiempos, más de setenta, con una trama policial que los hila. Resuelves los puzzles, avanzas en el caso. La idea es simpática y, la verdad, bastante bien ejecutada.

Fíjate: lo cogí una tarde floja, de esas sin plan concreto, y sin querer me encontré una hora después intentando descifrar un anagrama que se me resistía. Ese es su truco. No te engancha por el suspense narrativo sino por el picor de resolver. Son registros distintos.

A quién le va a gustar de verdad

Si te gustan los escape rooms, los libros de enigmas o simplemente matar el tiempo de forma activa, este es tu formato. También funciona muy bien para viajes largos o tardes de playa cuando el móvil empieza a aburrir.

Para quien busca prosa, personajes con profundidad o giros de guion: mejor pasa. Aquí la historia es el hilo conductor, no el plato principal.

Mi reserva honesta

El precio ronda los diecisiete euros, que no es una ganga pero tampoco un disparate para el volumen de contenido. La pega real es que, una vez resuelto, el libro pierde casi todo su valor. No es algo que vayas a releer. Perfectamente lo puedes encontrar en una biblioteca o prestártelo a alguien cuando acabes, porque de otra forma acaba en un cajón.