El primer olor que te da la bienvenida

Mi coche huele a perro. Lo digo sin drama, es un hecho. Así que cuando abrí la primera lata de California Scents, lo que me importaba no era la estética de la lata sino si aguantaba el tipo frente a Bodoque, mi golden de 30 kilos. La respuesta corta: sí, aguanta.

El olor a cereza es más suave de lo que el nombre promete. No es ese ambientador de gasolinera que te marea en semáforo. Tiene un punto dulce pero no empalaga, y eso se agradece en trayectos largos. La tapa giratoria para controlar la intensidad parece un detalle menor hasta que lo usas en verano, con el coche caliente y la fragancia disparada: media vuelta y listo.

Lo que el pack te da de verdad

Cuatro latas a este precio sale a menos de tres euros por unidad, y cada una promete hasta 60 días. En la práctica, con el control de intensidad a la mitad y el coche bien ventilado, yo llevo 45 días con la primera y sigue funcionando. No es magia, pero tampoco es mentira.

Mi reserva honesta: si eres muy sensible a los aromas dulces, la cereza puede hacerse pesada en espacios pequeños con calor. Y la lata es discreta, pero no va a ganar ningún premio de diseño de interiores.

Para quien tiene coche familiar, perro, o simplemente no quiere gastar en recambios cada dos semanas, este pack tiene mucho sentido. Para quien prefiere fragancias neutras o frescas tipo marino, mejor mirar otras opciones.