Lo que sigue funcionando de maravilla
El problema de revisar un juego que ya conoces es que lo ves con otros ojos. Black Flag en su momento fue una sorpresa enorme: de repente Ubisoft te daba un barco, el Caribe, y una banda sonora de shanties que podías escuchar durante horas sin cansarte. Eso no ha cambiado. El viento en las velas, el cañonazo que hace retumbar el DualSense, la sensación de perseguir un galeón bajo la lluvia. Sigue siendo muy bueno.
La Re-Synced trae mejoras visuales reales, no solo un parche de resolución. Los reflejos en el agua se notan, la carga es prácticamente instantánea, y el háptico del mando añade algo que en 2013 era imposible sentir.
A quién le merece la pena (y a quién no)
Si nunca jugaste el original, aquí tienes una de las mejores historias de piratas que ha dado el videojuego, punto. A 41 euros en PS5, es precio razonable para lo que ofrece.
Pero si ya lo tienes en la cabeza grabado a fuego, la historia es otra. No hay contenido nuevo, no hay modo foto mejorado ni nada que justifique pagar de nuevo si tu recuerdo está intacto. La mejora gráfica es bonita, no transformadora.
Mi reserva honesta: Ubisoft podría haber añadido algo más para convencer a los veteranos. Así, como está, es un port cuidado pero sin sorpresa. Para nuevos jugadores, perfectamente recomendable. Para los demás, esperad una bajada de precio.